Si hablamos de granos y sus precios, fácilmente vendrá a la mente de cualquier argentino medianamente informado, el período de bonanza que gozaron los commodities agrícolas en 2008, que ayudaron a que el país logre mitigar las consecuencias de la crisis hipotecaria en los Estados Unidos, que tuvo repercusiones en todo el mundo.

Luego en 2011 y 2012, también veríamos precios inéditos en el mercado agrícola, llegando a máximos históricos tanto en el maíz como en la soja. Una dinámica que una vez mas ayudo a nuestro país, exportador neto de cereales varios y jugador importantísimo en la exportación de granos de soja.

Hoy, una serie de eventos concretos, hacen que el sector pueda ser una ver visto con buenos ojos por el inversor. Pasemos a ver de qué se trata.

En primer lugar, si analizamos los precios de los principales cereales en el mercado, veremos que la acción de precio reciente no ha sido interesante en absoluto:

 

 

 

Tanto el maíz, como el trigo y la soja no han demostrado un claro comportamiento alcista últimamente, a pesar de la recuperación de los mercados bursátiles mundiales, y se mantienen en precios “baratos” relativo a su historia en los mercados. Más aún, si consideramos que los programas monetarios y fiscales ultra expansivos por parte de los bancos centrales del mundo pueden llegar a ser inflacionarios, los commodities surgen como un buen hedge o cobertura, para nuestro portfolio.

Ahora bien, como inversores en general tenemos que buscar un catalizador para nuestras inversiones, una noticia que actúe de desencadenante. Y, en este caso, personalmente creo que los eventos desatados en el último mes en China pueden probar ser disruptivos. Concretamente, la represa china de las Tres Gargantas enfrenta su mayor llegada de agua desde su creación, y la posibilidad de que colapse está latente. De hecho, gran parte de los medios internacionales han destacado esta posibilidad.

No es claro, y no es tarea de este escritor, si esto va a acontecer o no. Pero, la situación a la que se llegó hoy en la represa es consecuencia de una realidad mucho más preocupante en el país oriental. Las inundaciones y fuertes lluvias han batido récords este año, y amenazan gran parte de la infraestructura del país. La semana pasada, más de 165.000 hectáreas de cultivo quedaron inutilizadas en Sichuan, producto de las inundaciones.

Lo cual nos lleva a la relación de este evento con nuestra tesis alcista en commodities. Primeramente, podemos ver claramente como estos eventos no han sido descontados en los precios actuales. Según como lo veo, este grave daño a la infraestructura humana tiene el potencial de causar serios inconvenientes para darle de comer a una vasta población de 1.4 mil millones de habitantes en el país chino, lo cual podría actuar de catalizador en los precios de los commodities, y desencadenar la ansiada tendencia alcista. Solo a modo anecdótico, no debemos olvidar lo que hizo la gripe porcina que afectó al ganado chino el año pasado con los precios de la carne de cerdo.

Si queremos entrar en mayor detalle, la cadena de sucesos de la que hablamos debería afectar en mayor medida al mercado del maíz. Esto se explica por la relevancia que tiene la oferta china en el mismo. Específicamente, la producción china de maíz para la temporada 2018/19 fue de 257 millones de toneladas, convirtiendo al gigante asiático en el segundo mayor productor detrás de los EE.UU. Está claro entonces que la reducción de la oferta, producto de los daños en la infraestructura china, deberían actuar a favor de los precios del cereal.

Las posibilidades para invertir en el sector son varias. A nivel doméstico, el inversor puede armar posiciones en empresas relacionadas al sector como Cresud o Adecoagro. Una jugada mas purista y para el inversor más sofisticado puede ser invertir en ETFs (Exchange Traded Funds) como DBA en la Bolsa de los Estados Unidos, o SPAG en la Bolsa de Londres, ambos fondos de inversión que cotizan en bolsa e invierten en una canasta de activos relacionados a la comercialización de commodities agrícolas. De esta manera no solo se estaría accediendo a exposición diversificada en el sector, sino que el inversor estaría cubriéndose del riesgo de tipo de cambio en nuestro país.

Resulta crucial entonces, para aprovechar este tipo de oportunidades de manera óptima, contar con acceso al mercado internacional, ya que lamentablemente hoy en día nuestro mercado de capitales doméstico no cuenta con un espectro de opciones comparable con el que podemos acceder si operamos en el exterior, el cual nos permite jugar nuestras fichas de manera precisa y calculada, tarea central del inversor inteligente.

Abrir chat