Columna del analista financiero Lucas Quaranta sobre los mercados y las inversiones que se presentan como protagonistas para el año 2021.

Luego de un año tremendamente bipolar, en donde las economías reales sufrieron pero sin correlato con los mercados financieros, ponemos la lupa en los activos que pueden llegar a tener protagonismo en este año que se viene.

BITCOIN

Sin dudas uno de los activos protagonistas del año que se va. Con su tan característica volatilidad, y su legión de seguidores fanáticos, la criptomoneda más famosa del mundo dio que hablar el año que pasó, y promete protagonismo en el 2021.

El bitcoin tuvo un retorno superior al 220% en 2020, pero no sin su tan característica volatilidad, que dicho sea de paso, no es para cualquiera. Como nota de color podemos decir que en el mes de Marzo, cuando casi todos los activos financieros bajaron indiscriminadamente, el bitcoin no tuvo una buena actuación como activo de resguardo, como muchos abogan, y bajó en consonancia con el mercado, un comportamiento a tener en cuenta de cara al futuro.

Para lograr exposición en este activo, el inversor puede directamente comprar bitcoins en una billetera virtual, o si quiere apalancar sus resultados puede apostar por opciones más agresivas como los futuros de bitcoin, o las acciones de empresas mineras de la criptomoneda, como Marathon Group (Ticker: MARA) o Riot Blockchain (Ticker: RIOT).

Otra opción interesante puede ser apostar por un vehículo denominado “Greyscale Bitcoin Trust”, el primer fondo aprobado por la SEC que invierte sus fondos en esta criptomoneda y tradea sus cuotapartes OTC (Over The Counter).

Nadie sabe si estamos frente al despegue de un cohete a la luna o a otra gran burbuja financiera. Personalmente este autor considera que si bien tener exposición a este activo no es mala idea; sí lo es concentrar posiciones en exceso y apostar a resultados binarios como puede ser todo al bitcoin.

COMMODITIES AGRÍCOLAS

Frente a un escenario de emisión monetaria descomunal por parte de los principales bancos centrales del mundo, programas fiscales ambiciosos por doquier y un dólar con mala performance en el año que se va, los commodities surgen como una opción atractiva.

Ya hemos visto la acción de precio reciente, que confirmaría la tendencia alcista, evidenciada por la suba de los tres principales cereales, especialmente la soja que está en máximos solo tocados 6 años atrás.

Como hemos mencionado en artículos anteriores, los commodities agrícolas puntualmente aparecen como la opción obvia, dada la dinámica monetaria y probable aparición de inflación. Sumado a esto, la tracción de China por el lado la demanda de los cereales también nos hace mirar con buenos ojos estos activos.

Se puede apostar a la suba de los cereales mediante futuros de cada cereal en particular, caso contrario podrá el inversor lograr exposición indirecta mediante ETFs que nuclean empresas del sector como VEGI en el NYSE, o ISAG en la bolsa de Londres. Finalmente como opción más agresiva, se puede apostar a empresas puntuales; particularmente creo muy atractivo el papel de Glencore, la multinacional con sede en Suiza dedicada a la compraventa y producción de materias primas. Su ticker es GLEN y cotiza en la Bolsa de Londres.

PETROLERAS

Por lejos el sector más castigado del 2020, el sector de oil & gas surge como una opción de un potencial enorme. Puntualmente lo que notamos es una gran disonancia entre la valuación intrínseca de estas empresas, y lo que está convalidando el mercado con los precios actuales.

Hoy en día las petroleras están valuadas casi a valor libros en la mayoría de los casos, traducido: valen más liquidadas y vendidos todos sus activos que en el mercado público. En lo personal, creo que esta situación es exagerada y deberíamos ver una tendencia de reversión a la media en este asset class.

Para poder invertir en petroleras podemos posicionarnos en empresas puntuales como Chevron o Exxon Mobile, o en ETFs que inviertan en el sector como XOP.

BANCOS

Otra situación de evidente subvaluación. Los bancos fueron de los sectores que peor performance en el año que se va.

Creemos que la dinámica de probable inflación daría lugar a un empinamiento en la curva de los bonos del tesoro americano, para tratar de palear las tasa de interés reales negativas. Esto sería alcista para los bancos, que son ex ante los principales beneficiarios de tasas mas altas.

Sumado a esto, la nueva euforia por las llamas SPACs (ver artículo aquí) tiene a los bancos como principales beneficiarios, habiendo cosechado miles de millones de dólares en honorarios este año. Si la tendencia del mercado va hacia este tipo de vehículo, ciertamente los bancos tienen mucho para ganar.

Dentro de los bancos más conocidos, considero que Wells Fargo (Ticker: WFC) presenta una buena ecuación riesgo retorno por su diferencial de valuación con respecto a otros bancos. En todo caso, si queremos evitar la concentración, podemos diversificar con ETFs como KRE (bancos regionales) o KBE (bancos de mayor tamaño).

ECONOMÍAS EMERGENTES

A la hora de analizar mediante parámetros de valuación tradicionales al mercado norteamericano, nos encontramos que, con casi todas sus variantes, el mismo aparenta estar caro, más caro que nunca según métricas puntuales.

Es por eso que el inversor tiene que buscar opciones que le garantizen diversificación de cartera y protección  frente a una baja generalizada; y es allí donde surgen los mercados emergentes.

Más aún, hoy en día existe un diferencial considerable entre las valuaciones intrínsecas de ambos mercados; sumado a que una dinámica de dólar bajista y commodities en alza sería sumamente positivo para el conjunto de economías emergentes.

Dentro de los emergentes más conocidos, veo a China y la India con muy buenos ojos. El gigante asiático ha demostrado una resiliencia envidiable en un año para el olvido, y mantuvo sus tasas de interés reales en terreno positivo, lo cual suele beneficiar al mercado accionario. Por el lado de la India, estamos frente a un gigante dormido, que recientemente aprobó una serie de reformas fiscales que podrían eventualmente actuar de catalizador para un rally alcista.

Podemos invertir en estos países puntualmente mediante el ETF MCHI para China, o INDY para India. Si el inversor quiere diversificar con más países emergentes puede alocar capital en algún ETF de equity emergente más englobante como EEM, o apostar por renta fija de estos países mediante EMB.

CONCLUSIONES

Si bien las oportunidades en los mercados son muchas, creo que estamos en un momento donde la falta de cuidado y diligencia se pueden pagar muy caro. Será tarea fundamental del inversor ponderar cada situación cuidadosamente, y manejar con precisión su exposición y el riesgo genérico de su cartera.

Para esto, es vital capacitarse y estudiar, a modo de no volcar capital en instrumentos que uno no conoce y no maneja bien. Muchas son las veces en las que el inversor promedio apuesta sus fichas de manera impulsiva, irracional y sin ningún tipo de miramientos. Esto rara vez lleva a buenos resultados, y el azar toma un papel preponderante en los resultados de la cartera de inversión.

Para el caso del inversor que quiere lograr resultados, pero no tiene el tiempo necesario para dedicarle a su portfolio, siempre está la posibilidad de un asesoramiento profesional y personalizado por parte de asesores financieros idóneos. Esto no asegura resultados, y el que los asegure probablemente sea un charlatán, pero al menos expone al inversor a una gestión diligente, con un proceso probado y donde lograremos reducir sustancialmente el protagonismo del azar.

Autor: Lucas Quaranta
Magister en Finanzas – Universidad Torcuato Di Tella

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